domingo, 27 de noviembre de 2011

EL SÍMBOLO PERDIDO, Dan Brown





Es que no sé por dónde empezar. Me he quedado absolutamente sin palabras. Bueno, quizás si digo que es de las novelas más pedantes, tramposas, absurdas, ridículas y risibles que he leído en mi vida pueda comenzar esta crítica en condiciones. Y mira que El Código Da Vinci había dejado el listón bajo, pero El símbolo perdido lo ha superado (por debajo) con creces.

Aviso antes de que sigáis leyendo: esta crítica va a tener spoilers. Porque sí, porque me da la gana, así que el que esté interesado en leer tan magna obra y conservar la intriga, que pare de leer ahora esto.

La cosa va esta vez sobre los masones. Que por cierto, que con la propaganda que les hace el pájaro éste te dan ganas de afiliarte pero ya. Qué hermandad más chupiguay, qué altruistas, qué cool, qué todo... El argumento en sí ya tiene su coña: el inefable Robert Langdon (Tom Hanks, claro) es requerido por su gran amigo y mentor para dar una conferencia en el capitolio de Washington. Enseguida se dará cuenta que el aviso ha sido una trampa y se verá abocado a una carrera conrtareloj para salvarle a él y al mundo entero, todo en una noche.

Y a partir de ahí empieza la diversión y las trampas una detrás de otra. Brown plantea un juego de pistas que ni en los Boy Scouts, con el típico ¡ay, qué pasará! al final de cada capítulo, ocultándote revelaciones que se ven a la legua, con un malo malísimo que es ridículo de tan malote y despiadado (por cierto, ¿Álguien no se ha dado cuenta de que es el hijo perdido del Maestro Masón ya en la página 15?) O comete fallos factuales y temporales de bulto (señores que corretean por ahí y dan discursos con una mano cortada como si fuera una uña rota, personajes que están metidos en tramas de horas mientras que para otros al mismo tiempo pasan pocos minutos, etc...) Y ya la máxima pirueta: la muerte de Tom Hanks, lo que hubiera sido un buen acierto, pero, ¡qué va! resucita a los pocos capítulos para jolgorio de sus fans, supongo...

Eso sí, se lee de un tirón porque en todas y cada una de las páginas pasan cosas, en un intento, supongo, de no dar pausa al lector, no sea que se dé cuenta de lo mal que escribe el amigo. Hasta el final, cuando por fin se acaba la acción (por cierto, ¿que pasa con el malo?) que se mete en unas disquisiciones ridículas y sonrojantes en las que llega a la conclusión (ojito) de que el tesoro de la sabiduría masónica, por la que se lía toda la que se lía, es la Biblia y sus revelaciones ocultas que, en realidad describe (ojito de nuevo) la mente humana y todas sus capacidades.

Acojonante, vamos...

Quedo a la espera de la próxima ocurrencia del bueno de Dan Brown, que promete ser de traca.

viernes, 25 de noviembre de 2011

EL VERANO DE LOS JUGUETES MUERTOS, Toni Hill





Pues al final ha resultado que El verano de los juguetes muertos, primera novela del traductor barcelonés Toni Hill, es una muy buena novela, contra todo pronóstico por lo que sospechaba al principio del libro.

Y es que el libro empieza y continua realmente mal. Inspector maldito perseguido por su pasado, un desastre en las relaciones de pareja y a quien, para mas inri, se le ha ido la mano con un testigo cabrón y ha sido suspendido de empleo y sueldo. ¿Suena de algo, no? Y ya tenemos sus correspondientes monologos interiores, sus vericuetos y sus historias. Pero resulta que, por sorpresa, la cosa cambia de golpe. Justo cuando iba a dejar el libro, el autor se deja de tonterías y se centra en una trama clásica más que bien urdida de crímenes más o menos misteriosos.

La acción se situa en Barcelona en una época más o menos actual (de cuando aún se podía fumar en los bares, cosa que parece tener traumatizado al autor, por que todos los personajes están todo el tiempo fumando o pidiendo cigarrillos...). Al citado detective, después de su periodo de vacaciones forzadas, le pasan un caso de una muerte accidental de un chaval de la clase alta barcelonesa que se ha caído de la buhardilla de su habitación durante una fiesta. Todo parece indicar que se trata de un caso cerrado, pero los inspectores van descubriendo una historia que, a través de unos buenos personajes secundarios, va dando giros más o menos inesperados pero absolutamente creibles.

Lo único que he echado en falta es que se profundizara un poco más en el ambiente de la jet set barcelonesa, que queda retratada en unas breves pinceladas pero que podía haber dado bastante más juego. Y no entiendo muy bien el por qué de una historia paralela de prostitución de chicas negras y de vudú africano que persigue al protagonista. Aunque sospecho que pueda ser motivo de continuación de la saga...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

HHhH, Laurent Binet





HHhH es una novela que, sin duda, voy a recordar durante mucho tiempo. Se trata del primer libro del joven periodista francés de ascendencia checa Laurent Binet, que ha ganado el prestigioso premio Goncourt en su categoría de óperas primas. Y me apuesto lo que sea con quien quiera a que nadie que lea este libro va a quedarse indiferente.

Lo primero, aclarar lo del nombre. HHhH es un acrónimo que hace referencia a la frase en alemán "Himmler Hirn heisst Heydrich", o lo que es lo mismo, "el cerebro de Himmler se llama Heydrich" Y es que en principio el libro va de eso. Todo gira alrededor del atentado contra Reinhard Heydrich en Praga en el año 1942.

Y digo en principio porque esta novela funciona como un artefacto dividido en tres partes. En la primera, el autor se erige en protagonista y nos cuenta cómo ha escrito este libro, todo su trabajo de documentación (otra novela si se lo propusiera) o cómo ha encarado la redacción, ajustándose al máximo a la montaña de pruebas documentales que ha ido reuniendo y sin apartarse un milímetro en favor de la ficción, aunque en el transcurso de la narración lo literario le gane cláramente la partida a lo documental, afortunadamente.

En la segunda, y ya ajustándose lo máximo a la novela histórica, nos propone una biografía de la figura fascinantemente horripilante Reinhard Heydrich, de marino sin demasiada fortuna a despiadado jefe de la Gestapo, gobernador de la Checoslovaquia ocupada e ideólogo de la funesta "solución final" que mandaba a millones de judíos a lós campos de concentración. Y, a su vez, compone una magnífica crónica de la ascensión del nazismo y de Hitler en Alemania, sus movimientos de anexiones y ocupaciones previos a 1939 y la escena vacilante de los gobiernos europeos de la época.

Y por fin, en la tercera, nos explica el atentado que le cuesta la vida a la bestia despiadada que es Heydrich por parte de unos paracaidistas checos, héroes ahora en su país, y las consecuencias de éste.

Este es uno de los libros que más tiempo me ha llevado leer, por la densidad y la cantidad de pequeños detalles que encierra cada una de las páginas, aunque haya disfrutado un montón con cada una de ellas.

Espero con curiosidad la próxima novela del sr. Binet. Más que nada porque el listón está muy alto y porque se me hace difícil ver por dónde se va a dirigir ahora. Ah, y para los que odian los Spoilers: No leer la contraportada: te explican cosas que pasan en la página 350, a 40 de terminar el libro. Muy graciosos, sres de la editorial.

Ah, y la última razón por la que leer este libro: las descripciones de la fabulosa ciudad de Praga, tanto la actual como la del tiempo de la guerra, te dan unas ganas tremendas de volver a visitarla.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Vuelve el Capitán Alatriste

Nada más y nada menos que cinco años ha tardado Arturo Pérez-Reverte en entregarnos una nueva aventura del Capitán Alatriste. Cierto es que ha tenido otros proyectos entre manos, como la monumental y magnífica El Asedio, pero nunca el Sr. Pérez había hecho esperar tanto a su legión de fans.

Se trata de su séptima novela desde la aparición de el primer volumen en el año 1996. En esta ocasión, y por lo que he leído en notas editoriales, Diego Alatriste y sus camaradas Íñigo de Balboa y Sebastián Copons se ven envueltos en una conspiración promovida por la Corona española para para asesinar al Dogo de Venecia durante la misa de Navidad, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia.

Lo publico en forma de notícia y no de crítica porque me he dado cuenta de que me da un poco de pereza leérmelo. Y eso que me considero gran seguidor de la serie y seguro que será tan divertido o más que los últimos libros. Pero el caso es que lo tuve el otro día las manos y decidí no llevármelo. Será que ya empiezo a estar un poco saturado de espadachines...

Escuché recientemente una entrevista con Don Arturo que explicaba que tiene en proyecto dos novelas más del Capitán y que dará por finalizada la serie.

martes, 8 de noviembre de 2011

Una tarda a la llibreria.


Imagineu la situació: Vas passejant una tarda per la ciutat sense gaire cosa a fer i per atzar (o no) camines per davant de la teva llibreria preferida. Ullada ràpida al aparador i, com qui no vol la cosa passes de llarg. Esforç inútil: hi ha una força interior irressistible que et fa aturar-te i retrocedir. I en efecte, retrocedeixes. T'atures un momentet al vestíbul, envoltat de novetats i sense traspassar encara les portes, per veure si amb aquest mínim contacte n'hi ha prou. Pero és inútil enganuyar-te a tu mateix: saps perfectament que entraràs. Així que et rendeixes i cap a dins.

I de seguida, les familiars sensacions que et fan sentir tant a gust en aquest ambient: aquesta particular olor a paper i a tinta, gent badant sense romb fixe i fullejant llibres, xiuxiuejos del que descobreix aquell libre que tant li agrada i li ha d'explicar immediatament al seu amic... I aquelles fantàstiques muntanyes de llibres.

Total, que et deixes emportar. Comences per les novetats (que els molt llestos disposen davant dels teus nassos només entres) i en veus un parell o tres dels que no tenies notícia. Entre ells un de nou d'un dels teus autors preferits. De sobte t'envaeix l'horrible sensació de que te l'has d'endur sí o sí i començar-lo a llegir ja. És qüestió de vida o mort, si fa o no fa. Per tant, l'agafes; ja és teu, te'l poses sota el braç i ets feliç. Però comets un error de càlcul crític: en comptes d'enfilar la caixa de sortida amb la teva recompensa et dones una volta per les taules per curiosejar. I es llavors quan veus aquell llibre que et crida. Suposo que els més habituals de la bibliofília hau tingut aquesta sensáció alguna vegada. No saps ben bé per què, si és la portada, o el títol, o l'aspecte, o la presentació... La qüestió es que no en saps res de res d'quest llibre pero te l'has d'endur. En tens la necessitat.

I allà et quedes, palplantat i amb els dos llibres a la mà. Mirant ara l'un, ara l'altre i decidint quin et portaràs. (que son temps de crisis i no estem per gaires alegries) Si decantar-se per l'aposta segura del vell conegut o jugar-te-la a la sorpresa, al 2 a la quiniela i endur-te'n el que t'ha cridat.

I guanya, en aquest cas i per golejada, el llibre que t'ha cridat...

(Això és una crònica més o menys verídica de la recent compra del llibre HHhH, de Laurent Binet, del que aviat tindreu noves notícies en aquest mateix Blog.)