miércoles, 30 de enero de 2013

Martin Beck. Campana y se acabó!

Tengo en mi poder la décima y última entrega que acaba de editar RBA de la serie protagonizada por el comisario de  policía Martin Beck que los escritores suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö publicaron entre 1965 Y 1975, saga que se vio truncada trágicamente debido a la muerte de Wahlöö. Y el caso es que no sé si alegrarme por que tengo un nuevo caso de mi amigo Beck por delante o ponerme triste porque cuando acabe Los Terroristas, se habrá acabado lo que se daba. Una verdadera lástima ya que se trata de una de las mejores series de novela negra que he leído y me va a dar mucha pena no tener más novelas que disfrutar. 
 
Sjöwall y Waxlöö, matrimonio de periodistas suecos, empezaron la serie en el año 1965 con la idea de denunciar la situación de injusticias sociales que vivía la aparentemente idílica Suecia de los 60. Así cada año escribieron un volumen que, aparte del caso policíaco o detectivesco en cuestión, en mayor o menor medida hablaba de de la corrupción política, de la prostitución, la inmigración o la burocracia policial. Y a medida que los libros avanzan se hace más evicente el mayor enfoque haca lo social que  hacia el misterio policial. Muchos consideran que los libros protagonizados por el comisario Beck sentaron las bases de la novela policial moderna tal y como la entendemos hoy, y personalmente creo que no les falta razón: Henning Mankell, sin ir más lejos, demuestra una influencia muy clara en la serie del comisario Wallander, y Asa Larsson, una de las mejores escritoras de novela negra nórdica actual bautizó a su abogada-detective como Rebeca Martinsson, en un claro homenaje al personaje creado por el matrimonio sueco.
 
Para los amantes de la novela negra que no conozcáis la serie no puedo dejar de recomendarla. Seguro que no os arrepentís. Y si queréis ver a Maj Sjöwall en vivo, teneis la ocasión de hacerlo en la BCNegra 2013. El certamen de novela negra de Barcelona le da el premio anual Pepe Carvalho a la escritora sueca, en mi opinión el más merecido de las ocho ediciones otorgadas.

martes, 29 de enero de 2013

El millor (i el no tant bo) de 2012

Gener... Mes de les obligades recopilacions del bo i millor (i pitjor) de l'any passat. Encara que una miqueta tard, som-hi doncs. Aquest any ho farem a l' estil de crònica periodistica futbolera, destacant uns quants llibres de l'any passat, ja siguin bons, dolents o regulars:


LA MERAVELLA: Jo confesso - Jaume Cabré.
El millor de l'any sense dubte. Directe a la llista del "all time favs"

EL SORPRESÓN: 3 segundos - Roslund & Hellstrom
Magnífica lectura inesperada i desconeguda.

EL RETROBAMENT: La marca del meridiano - Lorenzo Silva
Bevilacqua i Chamorro són ja de la família i agrada retrobar-los en una bona novel.la.

LA RELECTURA: Relatos de lo inesperado - Roald Dahl
Els contes macabres de Dahl són sempre un plaer.

EL BESTSELLER: La confesión - John Grisham
Un Grisham a l'any no fa mal. I aquest està força bé.

LA REMUNTADA: El prisionero del cielo - Carlos Ruiz Zafón
No tant bo com La sombra del viento però infinitament millor que l'anterior El juego del Angel.

LA CONFIRMACIÓ: La habitación cerrada - Sjowall & Waxloo
Cada llibre de la sèrie és millor que l'anterior. Aquest és el que fa 8.

LA BIOGRAFIA: Steve Jobs - Walter Isaacson
Amb alts i baixos, interessant biografia del creador de la Poma.

O GALEGO: Qué me queres, amor? Manuel Rivas
La quota de lectura en gallec de l'any son els magnífics contes d'ambient rural de Rivas.

EL DESENCANT: The marriage plot - Jeffrey Eugenides
Deu anys d'espera després de l'incomparable Middlesex es mereixien quelcom molt millor.

LA DESCONEGUDA: Purga - Sofi Oksanen
Trobada per casualitat i altament disfrutada.

L' HISTÒRIC: El imperio eres tú - Javier Moro
Bona novel.la històrica d'un tema força desconegut.

L HORROR: Fin - David Monteagudo
El pitjor llibre de l'any i de molt de temps.

LA INDIFERÈNCIA: El enredo de la bolsa y la vida - Eduardo Mendoza
Els llibres del Detectiu sense nom fa temps que no em diuen gran cosa

EL VACACIONAL: La caída de los gigantes - Ken Follett
Totxo perfecte per endurte'l de vacances i llegir 15 dies seguits.

viernes, 18 de enero de 2013

TRES NOCHES, Austin Wright





No sé si a vosotros os sucede, pero a mí a veces sí: hay libros que los finalizas, los cierras y te quedas un largo rato con ellos en la mano, pensando en lo que acabas de leer. Y decidiendo ya de paso si lo que acabas de leer te ha gustado o te ha gustado mucho. Pues bien, Tres Noches, la cuarta novela de Austin Wright, publicada en 1993 y que acaba de editarse en castellano, es uno de ellos.

Y es que Tres noches es un pedazo de novela; original, sólida y con una trama doble muy absorbente que te obliga a leerlo prácticamente sin parar. O en tres veces, como hace la protagonista. El argumento funciona como una novela dentro de una novela: Susan recibe una novela escrita por su ex marido, del que no tenía noticias desde hacía quince años. Éste había dejado su carrera de abogado para intentar ser escritor, pero había fracasado y había caído en una depresión que les costó el matrimonio. Susan empieza a leer la novela y cae atrapada desde las primeras páginas, fascinada por cómo su ex ha logrado construir por fin una gran historia. Pero, ¿es esa historia un reflejo de su propia relación?

Así, vamos leyendo lo que Susan lee. La novela que ha escrito su ex marido es un punto "austeriana", de aquellas en que una pequeña anécdota puede cambiar la vida de los protagonistas. Y este hecho los conducirá a una espiral de odio y venganza. Pero a la vez vamos conociendo la  historia del matrimonio de Susan y Edward y las verdaderas razones por las que fracasó. Las dos tramas mantienen la intriga constante gracias a su paralelismo .

Tres Noches es la primera novela traducida del autor y crítico literario norteamericano Austin Wright, fallecido en 2003 y que, Wikipedia dixit, cuenta con siete novelas entre 1970 y 1997. Ignoro si Salamandra tiene la intención de editar alguna más, pero creo que sería una gran idea si son tan buenas como esta.

Una nota más en mi lucha contra los editores "creativos": La novela originalmente se titula "Tony & Susan", que como todo el mundo sabe, en inglés quiere decir Tres Noches. Si es que...

martes, 15 de enero de 2013

Mapa de l' Europa literària

Definitivament li he agafat el gust a això dels mapes literaris. És força divertit fer-los, tant pel treball detectivesc que porta com pel repte que suposa provar d'ajustar-se a unes normes. I queden que fan patxoca, no creieu?
 
En aquesta ocasió us presentem el que he titulat "Mapa de l'Europa Literària". Desde sempre m'ha agradat viatjar amb un llibre on l'acció tingués lloc a la ciutat visitada. I quanta més importància tingués la ciutat, els seus carrers i els seus edificis en la trama, millor. I això és el que us proposa aquest mapa. Cada ciutat està relacionada amb el seu llibre corresponent intentant que tingui el màxim de protagonisme.
 
Per no fer-me repetitiu amb el primer mapa, el dels detectius, hi he exclòs tots aquells llibres que fóssin del gènere negre o de detectius.

Podeu clicar al mapa per manipular-lo

 
o bé clicar aqui per veure Projecte Europa literària en la pàgina del GoggleMaps directament
 
I com sempre, si en sabeu d'alguna ciutat que no hi sigui, m'ho dieu, la hi incloc i us quedo infinitament agrait...

lunes, 14 de enero de 2013

"Nueve libros maravillosos para un año de mierda"

Los chicos de Jot Down Magazine, la revista cultural "cool" por excelencia, ha confeccionado una lista con nueve ideas literarias para 2013 que me parece interesante y curiosa. Es más, es bastante probable que más de uno caiga. El artículo lo firma Toni García Ramón y lo transcribo:

The signal and the Noise: The Art of Science of Prediction, de Nate Silver

Hace unos meses en la revista Hollywood reporter podía leerse un breve sobre el tipo al que todos persiguen en la meca del cine. Su nombre era Nate Silver y era, sorprendentemente, un estadista. A Silver la fama le persigue desde que en 2008 fuera capaz de acertar (solo tuvo un error) los resultados de las elecciones estadounidenses, estado por estado. Eso y su blog en el New York Times le convirtieron en un hombre célebre en los círculos de la política. Ahora, después de la publicación del su primer libro, The Signal and the Noise (si no estoy mal informado Destino publicará el libro en español en 2013) le desea todo el mundo. En el (magnífico) libro Silver expone —de manera harto entendible— su método de trabajo, los modelos predictivos que utiliza y —sobre todo— porque cuando mas desconfiemos de nuestra capacidad para adelantarnos a lo que va a suceder más posibilidades tendremos de predecir el futuro (en una especie de simbiosis muy sui generis con lo que el profesor de Ciencias de la Incertidumbre Nassim Nicholas Taleb afirmaba en el El cisne negro). Solo el capítulo 9 (Rage against the machine) donde Silver cuenta la batalla ajedrecística hombre vs. máquina que ha recorrido la humanidad desde 1770 hasta la actualidad vale el precio de este libro… incluso para aquellos que —como un servidor— consideran las matemáticas un mal necesario.
 
 
The mansion of happiness: A history of life and death, de Jill Lepore

Sir Francis Bacon hablaba en The history of life and death del viaje que el hombre recorre desde el momento de su nacimiento hasta el instante en el que la parca le da la extremaunción. Jill Lepore, historiadora, se propone hacer lo mismo en The mansion of happiness. Pero allí donde Bacon abordaba los grandes interrogantes, Lepore se agarra a los detalles que a veces pasan desapercibidos pero que resultan claves para encontrar respuestas. Los que sean lectores habituales de la revista New Yorker conocerán a Lepore por su delicada prosa que no logra esconder ni un ápice de su contundencia (el glorioso capítulo de este, su último libro, donde relaciona el hecho de amamantar con el crecimiento de la democracia debería ser materia obligatoria en las escuelas) ya sea hablando de las erecciones, los libros de sexo, sus experiencias como madre novata, sus reflexiones sobre el matrimonio o sobre el moderno concepto de felicidad. La autora, incisiva, con un sentido del humor a prueba de cabezones y con un bagaje cultural demoledor vuelca en The mansion of happiness una visión de la vida… distinta. Simplemente, distinta.
 
Mortalidad, de Christopher Hitchens

Tocacojones por excelencia, polemista de nacimiento y borracho por elección propia, Christopher Hitchens se despedía del mundo sin necesidad de enarbolar la bandera blanca o de abrazarse a sus enemigos. Genio y figura hasta que el maldito cáncer lo agarró del cuello, se ha hablado tanto y tan bien de Hitchens que tampoco es necesario insistir, pero al menos digamos que en un universo donde está mal visto ser coherente a este británico (al que le reventaban Kissinger, el Papa, la madre Teresa de Calcuta y Noam Chomsky) no se le puede reprochar nada. Nada de nada, ni en sus metidas de pata. En Mortalidad relata su lucha contra ese enemigo invisible que se le come por dentro (“al día siguiente me desperté con la sensación de estar encadenado a un cadáver”) y sin perderle nunca la cara al mundo. Como muestra un botón: Hitchens llamó un día a su editor en Vanity Fair (revista en la que se sometía a experimentos varios en nombre del periodismo) para decirle que quería que le sometieran al waterboarding (ahogamiento simulado). Después de sufrirlo declaró: “fue peor cuando me depilaron”.
 
La liebre con ojos de ámbar: Una herencia oculta, de Edmund de Waal

Para hacer algo como lo que ha hecho Edmund de Waal en La liebre con ojos de ámbar solo se necesita un árbol genealógico descomunal (la palabra está escogida a conciencia), ganas de contarlo y un montón de talento. Bueno, eso y unos doscientos Netsuke, unas esculturas en miniatura que aparecieron por primera vez en el Japón del siglo XVI. Los Netsuke —quién diría que podían ser un catalizador tan maravilloso— cuentan la historia de la familia de De Waal con una nitidez desarmante en un recorrido que pasa por Japón, Francia, Austria, Gran Bretaña o México, y donde nos topamos con Proust, Renoir, Hitler, McArthur o Dreyfus (aquel que hizo exclamar el J’accuse a Zola). La narración es tan extraordinaria, tan preciosista, tan cercana (360 páginas que se devoran) que cuando llega a las puertas del campo de concentración de Dachau es difícil no emocionarse. De los relatos de no-ficción editados en España en 2012 (aunque el original se publicó en 2010) resulta casi imposible no enamorarse de este, una historia durísima y jodidamente bella, como la vida misma.
 
Worth dying for, de Lee Child

A veces existe la tendencia a excusarse (sobre todo en ciertos círculos) cuando a uno le pillan leyendo Stephen King, John Grisham o Lee Child. Da igual que los tres sean magníficos escritores, el hecho de que vendan millones ya los hace adalides de la comercialidad y culpables del declive de “la buena literatura”. A King y a Grisham ya los tenemos muy vistos, sin embargo a Child le ignoramos con elegancia. La cuestión es que este último es probablemente uno de los mejores escritores de género negro a ambos lados del Atlántico (con el permiso de Dennis Lehane, que ahora parece estar a otra cosa, y Jo Nesbo, que es igualmente magnífico) sin ni siquiera pretenderlo (él niega ser escritor, dice que lo que quería ser es millonario). Si Chandler tenía a Marlowe y Hammet a Spade, Child tiene a Jack Reacher. Reacher es un tipo calvo, de dos metros, que pesa 120 kilos y vive como un vagabundo pero que es más listo que Sherlock Holmes. Expolicia militar y poco amigo de las florituras, Reacher es como un tren de mercancías sin frenos: una vez en marcha pararlo es imposible. En su última entrega el gigante se enfrenta a un grupo de mafiosos pero esto es lo de menos: lo grande de Reacher no son los conflictos en los que participa, sino lo expeditivo que puede llegar a ser. Prosa seca (no al estilo de James Ellroy, que parece haber perdido la pista a los signos de puntuación), viva, violenta como un cabezazo. Ahora estrenan Un disparo, con Tom Cruise de Reacher. ¿Quién dijo miedo? (Los interesados pueden empezar con Un disparo, publicado por RBA).
 
El avispón negro, de James Sallis

Muchos/as (más muchos que muchas) adoran a Sallis por su magnífico Drive, aquel relato donde un tipo que no viene de ningún lado (aunque en el libro se supiese más de él que en la adaptación cinematográfica) y que no empieza las peleas pero que se dedica acabarlas. Sin embargo —para el que firma— la auténtica joya de Sallis no es otra que la saga dedicada al detective negro Lew Griffin. Comparado con Chester Himes o con Mosley, lo cierto es que la criatura de Sallis es otro de esos tipos duros al que diferencia del resto con una prosa deliciosamente directa (“en la comisaría me quitaron las esposas, me dieron café y durante horas, cambiando de jinete de vez en cuando, aunque siempre montando la misma jaca vieja y cansada, jugamos a ¿cuál es la naturaleza exacta de su relación con la difunta”), y una personalidad de malote de Luisiana con un código de honor cercano al de un samurai. Las obras de Sallis, que nunca llegan a las 200 páginas, quizás rindan homenaje al pulp de toda la vida pero son de una calidad orgásmica. No podía ser menos en manos de un hombre que es novelista, poeta y músico y que creció en Nueva Orleans.
 
Gone girl, de Gillian Flynn

Una de las novelas del año en Estados Unidos, de manos de un autor que ya prometía con Sharp objects. Aparentemente convencional (una mujer desaparece un día sin razón aparente con la —obvia— desazón de su marido) el relato pronto descarrila para meterse por caminos más oscuros que los pasillos de Carretera perdida. Tomando como axioma aquello de “¿cuánto conoce realmente a su pareja?” Flynn empieza un viaje con tanta mala baba que lo de leer la siguiente página se convierte en algo parecido a un ataque de ansiedad. La desaparición de la esposa, la extraña (re)definición que supone para él encontrar los diarios de su mujer (y descubrir que quizás hubiera sido mejor degollarse con la cuerda de un piano) y los atajos que toma el relato para no acabar nunca en el lugar previsto convierten a esta novela en un best-seller de los buenos. Por cierto, una pista (sin spoilers): qué cabeza tiene la señora. Se publicará en 2013 en España, seguro. Espléndida.
 
Building stories, de Chris Ware

Los suscriptores, amantes o compradores ocasiones de McSweeneys (aquella alucinante revista conducida por Dave Eggers) recordarán seguro el trabajo de Chris Ware para su especial sobre la novela gráfica estadounidenses. A Ware no le vamos a descubrir ahora: en el año 2000 ya demostró que era un maldito genio con Jimmy Corrigan, uno de los cómics más brillantes que nos ha regalado el siglo XXI, una preciosa combinación entre continente y contenido que hizo babear a geeks (militantes y ocasionales) de todo el mundo. En 2005 repitió con The Acme novelty library, otra maravilla, quizás más temperada (por menos ambiciosa) que Corrigan pero igualmente estupenda. Y ahora, en 2012, ha repetido (y superado para el que esto firma) la cima que él mismo conquistó hace más de una década. El libro se llama Building stories y es exactamente eso: un libro para construir historias. Escogido en todos los Top10 del año para todo el mundo (igual exagero pero no demasiado) la caja que contiene las piezas de este libro (?) se divide en una veintena de partes distintas que sirven para contar infinidad de historias que versan en torno a un edificio de Chicago y sus inquilinos. Esta interacción (salvaje) con el lector es la prueba definitiva del inmenso talento de Chris Ware. Una maravilla, sin más.
 
Coronado, de Dennis Lehane

Iba a finiquitar esta lista con el Live by night de Dennis Lehane, que es un libro magnífico, sin embargo, y como parece obvio que todos/as van a adquirirlo después de esa novela imprescindible llamada Cualquier otro día, he preferido recomendar un pequeño prodigio que responde al nombre de Coronado. Este libro es en realidad una recopilación de cinco relatos cortos (espléndidos a la par que deprimentes, no aptos para espíritus sensibles) que remata el autor con una obra de teatro —que le da título al libro— llamada Coronado. El libro es, simple y llanamente, la demostración de que Lehane es un tipo que ya puede presumir de dominar con maestría todos los formatos. De hecho, el libro tiene ya seis años, cuando el escritor andaba trasteando con una serie llamada The Wire y aprovechaba sus ratos muertos para afilar la pluma. Puestos a recomendar, Nos quedamos sin perros, uno de los cuentos que integran el libro, es una gozada. Las otras 150 páginas, también. 

miércoles, 9 de enero de 2013

SORRY, Zoran Drvenkar





Llegué hasta este libro de pura casualidad. Resultó que en la vispera de un viaje me dí cuenta (oh! Horror!!) de que mi e-book había fallecido, así que tuve que trazar un plan B de emergencia. Y ya me veis a la mañana siguiente en la librería del aeropuerto entre sombras de Grey, Federicos Moccias y otras lindezas, y cuando iba a tirar la toalla y llevarme el último de Stephen King, que nunca falla, dí con este libro que me picó la curiosidad, en parte alimentada por la frase de portada de "mejor novela negra en alemán de 2010". Y me lo llevé.

Lo que resultó ser una muy buena elección, ya que Sorry, la primera novela de Zoran Drevenkar traducida al castellano, es un libro tremendo, de esos que necesitas seguir leyendo sin parar. (de hecho yo me zampé en tres días las 450 páginas que tiene...) El argumento es bastante original: cuatro treintañeros que se conocen desde el instituto deciden montar una original empresa, una agencia que se dedique a pedir disculpas en nombre de gente que no puede o no quiere hacerlo, en su mayoría directivos o gente adinerada. El negocio resulta ser un exitazo y todo les va viento en popa. Hasta que reciben el encargo de un misterioso hombre que les pide una disculpa a una mujer brutalmente asesinada.

Como he dicho, el libro es altamente absorbente. Está narrado de una manera muy original (aunque puede resultar chocante al principio) con varias voces narrativas, llegando a usar, por ejemplo, la segunda persona para el personaje del asesino. El estilo es parecido al que usan Henning Mankell o John Connoly, incorporando al malo como un personaje más y dándole tanta importancia como a los protagonistas. Las escenas de acción son tremendas, a veces incluso pueden resultar excesivamente truculentas y la intriga se mantiene hasta el final. En lo malo, poca cosa. Quizás que la trama se vuelve un poco liosa hacia la mitad del libro y que al final aparecen un par de Deus ex machina un tanto chirriantes.

Unos estudios alemanes han comprado ya los derechos para hacer una película, cosa absolutamente lógica, como lógico será el remake que harán los americanos. Al tiempo...

(Nota: A la vuelta del viaje intenté repetir la jugada y no tuve tanta suerte: Los buenos suicidas, la segunda novela de Toni Hill es bastante flojita. Y me ahorro una crítica!)