sábado, 25 de febrero de 2017

TÚ, Zoran Dvrenkar


 En 2011, el escritor croata germano Zoran Dvrenkar dio la campanada con el tremendo Sorry, un ejercicio literario bastante truculento narrado a varias voces. Que te podía gustar o no ( a mí me gustó bastante)  pero que no dejaba indiferente a nadie y que fue escogido libro del año europeo de literatura negra.
Pues bien, supongo que la necesidad ha obligado a Dvrenkar a hacer el más difícil todavía. Y lo bueno es que ha salido más que airoso de la apuesta.


es un gran rompecabezas en cuanto a ejercicio literario. Para empezar está narrada en segunda persona (el título de la novela ya da una pista), como si el autor le hablara a los personajes. Además tiene múltiples voces narrativas, una por protagonista (incluso por parte de los cadáveres, bastante chocante pero funciona). La acción no es lineal  sino que avanza y retrocede y por último tiene tres grupos de acción aparentemente separados: un asesino en serie, un grupo de 5 chicas adolescentes y unos mafiosos. Y hasta la mitad del libro, unas 300 páginas, las piezas del rompecabezas no encajarán y permitirán seguir una narración más lineal. Es un verdadero tour de force para el lector, pero es un reto divertido y que funciona como un reloj.

Y es que en sí la trama no tiene nada de especial. Unas chicas se ven obligadas a huir de la ciudad ante la amenaza de unos mafiosos mientras un asesino en serie al por mayor hace de las suyas con métodos particulares. El problema es que el final no es todo lo redondo que un libro como este exigiría, si no le hubiera caído medio tintero más seguro.

Dvrenkar tiene otra novela escrita llamada Still! (algo así como ¡Silencio!). A ver si la encontramos pronto traducida, que tengo curiosidad para saber qué se inventa esta vez.

domingo, 12 de febrero de 2017

PATRIA, Fernando Aramburu

Patria, del escritor donostiarra Fernando Aramburu fue el rotundo éxito editorial nacional de crítica y lectores del año 2016. Y puedo entender perfectamente el por qué del fenómeno ya que estamos ante de un libro duro, absorbente y apasionante a partes iguales. Y quizás como dirían algunos críticos cursis, necesario.

El libro narra la historia de dos familias vecinas de  un pueblecito vasco cercano a San Sebastián en los años 80, la época más dura y de más actividad del terrorismo etarra. Las familias son amigas y hacen vida juntas: ellos son compañeros de partida de cartas, salidas en bicicleta y chuletones y las mujeres van juntas a merendar y comparten confidencias y la educación de los hijos. Hasta que ETA empieza a enviarle cartas de chantaje a uno de ellos, que tiene una empresa de transportes y que acabará siendo asesinado. Entonces, el sector abertzale del pueblo, que es el imperante, antiguos amigos incluidos, condena al ostracismo a la familia del asesinado haciendo que la madre tenga que marcharse del pueblo.

Las dos familias representan a la perfección las dos realidades de la sociedad vasca de la época, la nacionalista abertzale radical, fanática e irracional y la que se encuentra con una víctima y pasan a ser además los culpables y marginados. Además, y a través del hijo de una de ellas que se integra en ETA conocemos todo el proceso de adiestramiento de los jóvenes hasta que pasan a formar parte de la banda y al final son detenidos y enviados a prisión.

El libro está escrito prácticamente a modo de crónica de sucesos desde el punto de vista de las madres de las dos familias a partir del día en que ETA declara el alto el fuego y se lee con muchísimo interés entre la pura novela de situación y un reflejo de la sociedad y el statu quo. La narración es un punto exigente ya que da continuos saltos temporales (de hecho empieza con la viuda llevando flores a su marido al cementerio) pero eso incluso aumenta nuestro interés ya que vamos conociendo datos aislados que poco a poco vamos juntando en un hilo narrativo completo, como piezas de un rompecabezas. Lo único que no me ha acabado de gustar es que se dediquen demasiados capítulos a tramas paralelas, como las historias de los hijos, que lastran el ritmo de la narración, ya que a veces no aportan nada a la historia central y nos despistan de lo que realmente nos interesa que es seguir conociendo los sucesos principales.

En definitiva, un libro tremendamente sólido y contundente que te conduce irremediablemente a simpatizar con una de las partes. y a cuestionarte el horror del terrorismo. Si esta era la intención del escritor, ha acertado de pleno.

ANIQUILACIÓN, Jeff Vandermeer


Tenía ganas de volver al género de la ciencia ficción, del que fui un gran fan de joven (y de no tan joven). Así que pensé que lo mejor sería hacerse con los últimos premios Nebula y Hugo para reencontrarme con la temática. Pero tras no entender absolutamente nada con El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu (Hugo 2015) y quedarme más frío que un témpano con La historia de tu vida (Nébula 2010 y base de la aclamada película La Llegada), abordé Aniquilación, premio Nébula 2014, con reservas. Y aunque me doy cuenta que el hard Sci-fi está ya un poco alejado de mis preferencias lectoras (¿Me estaré haciendo mayor? ¿Serán los últimos éxitos de la S/F más que cuestionables?), tengo que reconocer que esta novela me ha interesado bastante.

Jeff Vandermeer ha concebido esta historia como la primera parte de una trilogía llamada Southern Reach y nos narra las vicisitudes de un grupo de investigación formado por una psicóloga, una topógrafa, una antropóloga y la narradora, una bióloga, enviados a explorar una misteriosa región llamada la Zona X. ¿Qué es esa zona? No se sabe ni se explica. ¿Por qué se les envía? No nos lo cuentan. ¿Dónde se encuentra? Ni idea. El caso es que ya ha habido decenas de expediciones antes de ésta, la última de ellas capitaneada por el marido de la protagonista, que nunca volvieron. Tras días de exploración, las científicas encuentran un torreón empotrado en el suelo y un faro que se verán obligadas a explorar.

Y hasta ahí la trama. Porque no es que suceda demasiado más. Pero el clima que logra el autor, una buena mezcla entre realista, onírico y fantástico, atrapa e intriga. Y algo que siempre funciona, el no saber ni remotamente lo qué va a pasar, cumple su papel. Lo no tan bueno; la indefinición del argumento (lo dejamos en espera por si se endereza en las próximas entregas) y esa semejanza no demasiado reconfortante con proyectos decididamente fallidos como La casa de hojas del que tengo un funesto recuerdo.

Seguiremos informando de las próximas entregas, Autoridad y Aceptación.