domingo, 18 de junio de 2017

BAJO EL ÁRBOL DE LOS TORAYA, Philippe Claudel



¿Cómo puede ser que una novelita que no pasa de las 200 páginas, sin apenas trama, sin argumento, y en la que no pasa prácticamente nada resulte ser uno de los mejores libros que he leído últimamente? Respuesta: Porque Philippe Claudel escribe de fábula. Y tras la genial Almas grises y la brutal El informe Brodeck (con el paréntesis de la irregular La nieta del Sr. Linh, pero se lo perdonamos), Claudel la ha vuelto a clavar.

Bajo el árbol de los toraya nos presenta a un director de cine que acaba de perder a su amigo del alma y productor de sus películas. En las primeras páginas podría parecer un relato autobiográfico ya que Claudel es, a su vez, director de cine, pero poco a poco, y mediante flashbacks, vamos conociendo la intensa amistad que unía a director y productor a la vez que el protagonista va tomando cuerpo a través de sus historias sentimentales; una con una joven vecina y otra con su ex y confidente.

Y ya está. No hay más. Eso es todo, que no es poco. Claudel usa ese argumento para reflexionar principalmente, sobre la amistad y el amor. Pero también sobre el hacerse mayor, la muerte, los pequeños placeres de la vida, el arte, la belleza... y todo con la prosa precisa y meticulosa que es característica en el autor francés.

En definitiva, un libro más que recomendable de los que no son aptos para leer en el metro con las prisas sino que se presta a  degustar y disfrutar lentamente. Sres de Salamandra, si me hicieran el favor de traducir mas libros de M. Claudel les estaría eternamente agradecido.