EL VERANO DE LOS JUGUETES MUERTOS, Toni Hill
Pues al final ha resultado que El verano de los juguetes muertos , primera novela del traductor barcelonés Toni Hill, es una muy buena novela, contra todo pronóstico por lo que sospechaba al principio del libro. Y es que el libro empieza y continua realmente mal. Inspector maldito perseguido por su pasado, un desastre en las relaciones de pareja y a quien, para mas inri, se le ha ido la mano con un testigo cabrón y ha sido suspendido de empleo y sueldo. ¿Suena de algo, no? Y ya tenemos sus correspondientes monologos interiores, sus vericuetos y sus historias. Pero resulta que, por sorpresa, la cosa cambia de golpe. Justo cuando iba a dejar el libro, el autor se deja de tonterías y se centra en una trama clásica más que bien urdida de crímenes más o menos misteriosos. La acción se situa en Barcelona en una época más o menos actual (de cuando aún se podía fumar en los bares, cosa que parece tener traumatizado al autor, por que todos los personajes están todo el tiempo fumando o pidiendo ...