domingo, 3 de marzo de 2013

VICTUS, Albert Sánchez Piñol


El problema que he tenido con la nueva novela de Sánchez Piñol eran las grandes expectativas que tenía depositadas en ella: Un escritor que me gusta escribiendo sobre un tema que me interesa y en un género, el de la novela histórica, del que me declaro aficionado, merecía mucho más. Es como cuando vas a ver una peli de la que te han hablado muy bien tanto crítica como amigos; te cuesta ser objetivo y la vara de medir no es la misma. Pues esto es lo que me ha pasado con Victus. O sea, que si me preguntáis qué tal está, os diré que bueno, que bien, que no esta mal, que me ha gustado pero...
 
Para el que no lo sepa nada del argumento, que pocos deben quedar a estas alturas, decir que Victus narra el asedio de la ciudad de Barcelona por parte de las tropas borbónicas en la guerra de sucesión de 1714. El protagonista es un joven ingeniero llamado Martí Zuviría y el novelón se divide en tres partes: la etapa de aprendizaje en una escuela de ingenieros francesa muy particular donde aprenderá todo lo aprendible acerca de fortificaciones y recintos amurallados, las aventuras enrolado en los ejercitos de los dos bandos contendientes y finalmente la defensa de las murallas de la ciudad de Barcelona durante más de un año. La primera parte no es demasiado atractiva a no ser que tengas curiosidad por saber de fortificaciones y como expugnarlas (se explica absolutamente todo al respecto, quizás demasiado exaustivamente incluso). La segunda parte ya es más amena porque tenemos al protagonista metido en las más importantes batallas de la Guerra de Sucesión (Madrid, Bailén, Tortosa). Y la parte que me ha gustado más con diferencia es la de la defensa inútil de Barcelona ante el potente ejército francés y castellano, aunque pueda llegar a hacerse un pelín tediosa algunas veces.
 
Cosas francamente buenas del libro: La descripción de los ejercitos de la época, sin maniqueismos y sin señalar a buenos o malos; muchas veces se trata de mercenarios que a menudo no son siquiera del país que defienden, incluso los generales cambiam de bando por circunstancias laborales. La atmósfera de la ciudad, con los políticos como siempre y los gremios y los ciudadanos entregados a una defensa desesperada. Y unas láminas de la época muy curiosas de diversos planos de Barcelona.
 
Ante el eterno debate de la novela histórica sobre explicar lo que pasó o hacer una novela de personajes en un entorno histórico, Sánchez Piñol se ha decantado esta vez por pormenorizar los hechos y dejar en un segundo plano, si no en un tercero, a los personajes que no tienen nunca un peso propio demasiado relevante. Excepción hecha del protagonista y de un gran personaje, Antonio de Villarroel, general del ejercito catalán y, si tenemos que hacer caso al autor, verdadero héroe de la resistencia y no Casanovas como comunmente se cree.
 
Un par de curiosidades para terminar. Sánchez Piñol está preparando el libro que cerrará la trilogía que empezó con La Pell Freda en 2003 y que siguió con Pandora al Congo en 2005. Por último, decir que hubo una cierta polémica desde ciertos sectores por el hecho de que el autor escribiera por primera vez en castellano y más un libro con un nivel de simbolismo tan elevado. Zanjó la polémica declarando en varias entrevistas que "no hay que darle más vueltas, me salió así".

4 comentarios:

  1. Ja no poses llibres de valoració a dalt? (iconitos)

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  2. Perdó, sóc cieguita... el buscava a la dreta...

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  3. Jaja, pobre cieguita... Es que Blogspot m'ha canviat la plantilla i em va millor posar-ho així.

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  4. Una recomanació: una reseña del libro en http://www.lanovelaantihistorica.wordpress.com
    Os aclarará muchas cosas de lo que enseña y lo que oculta de una versión de esos hechos más parcial de lo que parece o se quiere creer.
    Salut

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