domingo, 13 de octubre de 2013

OPERACIÓN DULCE, Ian McEwan



La cosa va así: te acabas las 400 páginas de la nueva novela de McEwan prácticamente de una sentada. Cierras el libro. Te recuestas en el sofá mirando al techo y piensas "pero qué bien escribe este tipo...". E inmediatamente abandonas toda pretensión de escribir (si alguna vez las has tenido) cuando llegas a la conclusión de que nunca podrás hacer algo que se le llegue a aproximar. Y es que Ian McEvan domina el oficio de la novela a la perfección; ya lo demostró en Solar, Chesil Beach o Expiación, sus últimas novelas. Pero  Operación dulce (horrorosa traducción del original Sweet Tooth) es en mi opinión la mejor de todas ellas.

Operación Dulce narra la historia de Serena Froome, la hija de un obispo en la Inglaterra de principios de los 70 que después de graduarse en Matemáticas en Oxford es captada por el MI6 para entrar a formar parte del servicio secreto británico, primero de simple administrativa y luego... Y así entramos de lleno en una historia cuya trama principal es el espionaje, pero que resulta ser mucho más que eso. A diferencia de las novelas de LeCarré o Forsyth, aquí es mucho más interesante las relaciones de pareja, el ambiente hippy de los años 70 o las historias paralelas que nos llevan de la literatura a los ambientes filocomunistas o anticomunistas, a la recreación perfecta del Londres de la época o, por una carambola de la narración, a las historias dentro de las historias. Y conste que hay buenas dosis de misterio y de giros de guión a lo "a ver qué pasa ahora".

En definitiva, uno de los mejores libros de Ian McEvan, un autor para leer lentamente, disfrutar y recrearse en cada esquina y cada recoveco de sus páginas. Si no es el mejor libro del año, se le acercará mucho.


sábado, 12 de octubre de 2013

PERDIDA, Gillian Flynn



Perdida (Gone girl) es la tercera novela de la escritora y periodista estadounidense Gillian Flynn que se ha convertido en un fenómeno literario de ventas en nuestras librerías, encaramándose varias semanas de este verano al número uno. Narra la desaparición de Amy en el día de su aniversario del que es, aparentemente, el matrimonio perfecto. 

La historia está montada en tres actos de los cuales el primero me ha gustado bastante; tiene sus toques de originalidad. La primera sorpresa es que está narrada a dos voces que nos explican la misma historia desde dos puntos de vista a la manera del Rashomon de Kurosawa. La segunda sorpresa es que mientras uno de los protagonistas narra los acontecimientos presentes derivados de la desaparición, el otro va explicando los momentos pasados que desembocan en esa situación. Bien.

Gillian escribe con un estilo directo y sin demasiadas florituras que va al grano y te atrapa enseguida. Y la historia es muy buena en su planteamiento, tanto por el suspense como por la manera de explorar las relaciones de pareja desde puntos de vista poco trillados, lo cual es de agradecer. El problema es que la segunda parte está alargada y exprimida en exceso y los personajes sufren tantas vueltas de tuerca que resultan un tanto increíbles y absurdos. Pero por suerte la función mejora al final.

Una cosa esta clara: Gillian Flynn ha leído muchas novelas de Patricia Highsmith. Sólo así se comprendería que haya creado a los protagonistas de esta novela a imagen y semejanza de los mejores y más depravados caracteres de la Reina del suspense: Amorales, maquinadores y que no se detienen ante nada hasta conseguir su objetivo.

En conjunto, Perdida es una buena novela de suspense que cumple bien su función. Te tiene pendiente en todo momento y te da pocos momentos de respiro. Pero poco más.