jueves, 10 de mayo de 2012

THE SENSE OF AN ENDING, Julian Barnes.


Indiferente. Me sabe mal, pero la nueva novela corta de Julian Barnes, actual ganadora del prestigioso premio Man Booker, me ha dejado una inesperada sensación de indiferencia. Y eso que sí, que está bien, que Barnes tiene un pulso narrativo gigantesco (eso ya lo sabíamos), que se lee bien, que la mini historia que cuenta es atractiva, pero... le falta algo.

En esta ocasión el autor inglés aparca sus habituales y sólidas novelas para fabricar una historia, prácticamente sin trama, que sirva de vehículo a temas que ya hemos podido catar en obras anteriores, como son la muerte (muy presente últimamente en sus libros), la vejez, el matrimonio o la sensación de culpa y el suicidio como acto filosófico. El libro está dividido en dos partes, y resulta un poco complicado explicar de qué va sin estropear las sorpresas, que alguna hay pese a todo. Digamos que el protagonista, Tony Webster, un profesor de historia, recuerda en la primera parte su infancia en el colegio, su amistad con tres chavales, sus primeros flirteos en los años 70, acabando bruscamente en un suceso inesperado que nos conduce a la segunda parte,ya en la actualidad. El protagonista está ya jubilado y lleva una vida tranquila tras un par de felices divorcios, hasta que una carta le retrotrae a un episodio de su juventud, visto ahora desde otro punto de vista.

La primera parte me gusta, sobre todo los pasajes en el colegio. Y el final es bueno, aunque nos haga atravesar demasiados monólogos interiores un poco cargantes a veces. Pero como decía antes, la falta de una historia conductora hace que muchas veces bajemos la guardia. Y eso con Barnes no es bueno porque puede hacer que no prestemos atención a la maravillosa prosa que practica el tipo, que es lo que me ha pasado a mí más de una vez.

Pues nada, prueben ustedes y ya me dirán, pero si tengo que recomendar algun libro de Julian Barnes me sigo quedando con los magníficos Hablando del asunto, El loro de Flaubert o Arthur y George, por poner tres ejemplos.

Nota: no la busquéis aún. Anagrama no la ha traducido y no he encontrado la fecha de próxima publicación en castellano.

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