domingo, 11 de noviembre de 2012

FIN, David Monteagudo



Hay veces que, como lector, uno no tiene suerte. Y esa mala suerte te lleva a toparte desgraciadamente con engendros como el libro que nos ocupa, en parte por las buenas críticas y el bombo mediático que le acompañó. Pues sí. Resulta que Fin, ópera prima de David Monteagudo y exitazo editorial del año 2009 en el que se encaramó al número uno de las listas durante semanas, es un de los peores libros que he leído jamás.

Pretendidamente, el argumento es de lo más original: Un grupo de antiguos compañeros de instituto se reúne años después en una finca abandonada para cumplir con una antigua cita. Tu ya te hueles algo raro en las primeras páginas por lo horriblemente mal que está escrito (¿No hay correctores de estilo en la editorial Acantilado?) y por el aire amateur que sobrevuela el ambiente, pero bueno, vale, hasta ahí bien. Pero lo que pintaba mal degenera en una trama absurda postapocalíptica con el único aliciente de saber si acaba de manera coherente (que tampoco).

Los personajes resultan absurdos y previsibles, y trufados de todos los tópicos que os podáis imaginar: corretean por aquí el listo, el seductor, el misterioso, el solitario con pasado tortuoso, el gracioso, el inquietante... Evidentemente, está narrado en primera persona y en presente (Oh! Qué novedad! qué transgresor!) y en cada frase y situación busca el efectismo ridículo y afectado para dejar al lector boquiabierto con un pretendido efecto de suspense que en realidad solo consigue caer en la absurdez.

Ojo: la inevitable adaptación al cine está ya presta a estrenarse, protagonizada por los actorcillos que pululan por las series de Tele5 y de Antena3. Avisados quedais.

(Nota mental: escribir en la pizarra 100 veces: "no me volveré a dejar influenciar por las criticas exageradamente buenas de las megalibrerias o de los suplementos semanales")




2 comentarios:

  1. Puaj! Doncs no el llegeixo! Ni n'havia sentit a parlar... Em refio molt del teu criteri.

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