jueves, 13 de febrero de 2014

MR. GWYN, Alessandro Baricco



Con las novelas el escritor italiano Alessandro Baricco me sucede algo curioso: o me encantan y me fascinan a partes iguales (Seda, Novecento, Mala sangre, Océano mar... )  o me aburren soberanamente (City, Tierras de cristal, Emaús). No hay termino medio. Pues bien, Mr. Gwyn pertenece a la primera categoría. Es una magnífica novelita que te lees de una sentada pero que te queda en el recuerdo durante tiempo.

Y mira que el asunto es sencillo: Un escritor londinense de éxito, harto de la monotonía que le supone el escribir y publicar, decide dejarlo todo y envía un manifiesto a un periódico planteando las 52 razones por las que no va a escribir más. Su editor, obviamente, entra en pánico y le presiona de mil maneras para que no lo haga. Hasta que el escritor cede pero con una condición. Y hasta ahí podemos leer.

Baricco se abandona de nuevo a su precisa prosa poética, en la que no sobra ni una preposición y todo fluye a la perfección de manera que nos podemos abandonar simplemente al placer de saborear las palabras, que encajan como las piezas de un reloj. Pero es que además la historia es muy original, planteada en un "crescendo" de manera que no se plantea ningún conflicto en los primeros capítulos sino que te va atrapando con todos los elementos que va aportando y con los levísimos giros en la trama, que ayudan a dar un toque de misterio más que interesante a la novela. Y con sus toques de humor, que los hay.

Leyendo contraportada y críticas todos coinciden en que el sr. Baricco ha hecho en Mr. Gwyn un homenaje a la literatura y al proceso de creación literaria. Coincido bastante con esta afirmación.

Lo único malo: su mínima extensión (160 escasas páginas) te deja con ganas de más: Hay magníficas escenas que te dejan con las ganas de que duraran más (La del viejo de las bombillas, la de las lavanderías...). Pero bueno, igual las retoma en siguientes novelas, como hace en Mr Gwyn con alguna. 

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