jueves, 27 de marzo de 2014

LA CASA DE HOJAS, Mark Z. Danielewski

Por primera vez en este Blog, y ya llevamos unos cuantos añitos haciéndolo, dejo un libro sin calificar. Y es que confieso que La casa de hojas, del escritor norteamericano Mark Z. Danielewski, me ha derrotado completamente, por no decir desconcertado, descolocado o dejado falto de opinión. Así que no se si calificar este libro como obra maestra o como una tomadura de pelo monumental. Aunque sospecho que algo de cada cosa tiene.

Vayamos por partes. Lo que queda claro es que La casa de hojas es un artefacto de mucho cuidado. El asunto es como sigue: Un pobre diablo que trabaja como tatuador descubre que su anciano vecino ha muerto y encuentra, a su vez, un manuscrito monumental que el viejo había recopilado antes de morir y parece que por su causa. El chico se lo lleva a casa, empieza a leerlo y se obsesiona con él. El manuscrito del viejo habla de El Proyecto Navidson: Una película obsesiva y terrorífica que grabó un tipo acerca de la exploración de una casa, la suya, que tenía pasadizos secretos quilométricos y escaleras infinitas. Esa película, por lo que sea, nunca vio la luz aunque muchos expertos hablan de ella (lo vamos conociendo por los exhaustivos pies de página), pero causó el desastre a muchas personas. Complicado, no? Lo que decíamos, una historia dentro de una historia dentro de una historia y que se van mezclando.

Las cosas buenas de la novela, que son bastantes, todo hay que decirlo, son, en primer lugar su cuidadísima edición: textos que huyen de la página clásica y se presentan en mil y una geometrías, siguiendo la narración (complicado para leer en e-book, sospecho). La historia principal en la que Navidson y su familia exploran la casa está muy bien también, logrando atmósferas apabullantes dignas de los clásicos del terror gótico (Lovecraft, Bierce...). Y la idea de enlazar las historias es interesante al principio aunque a mi me cansó pronto. La buena noticia, sin embargo, es que el libro se puede leer a diferentes niveles: así que si te aburre la aventura de Truant el tatuador, puedes centrarte en la historia de la casa. Y si los pies de página se te hacen farragosos (como a mí se me hicieron), puedes saltártelos sin problema.

Los sesudos críticos han elevado  La casa de hojas a la categoría de la eclosión de la nueva literatura del siglo XXI, el Moby Dick de la modernidad y lindezas por el estilo. Y la encaraman indefectiblemente a los primeros puestos de todas las listas de 2013. Bueno... quizás es culpa mía que no la he entendido.

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