viernes, 30 de septiembre de 2011

UNA INQUIETANTE SIMETRÍA, Audrey Niffenegger





Esto nos pasa a veces: lees un libro de un autor determinado del que no conocías nada o es su primera novela. Te gusta mucho. Sale su siguiente novela. Te lanzas a por ella con toda la ilusión del mundo. No le llega ni a la suela del zapato de la primera. Gran decepción.

Esto es lo que pasa con Una inquietante simetría, la nueva novela de la escritora americana Audrey Niffenegger publicada 6 años después de su magnífico primer libro La mujer del viajero en el tiempo (ver crítica en Invisible aquí) Y eso que cuenta con un inicio prometedor. Unas jóvenes hermanas gemelas estadounidenses reciben una curiosa herencia de su tía recientemente fallecida: recibirán un piso en Londres si viven en él durante un año sin que sus padres vayan a visitarlas.

Vamos a ser generosos: tiene algunos puntos a favor como los personajes de la comunidad (aunque al final caigan en el esperpento) o la magnífica recreación del cementerio de Highgate (te dan ganas de visitarlo cuando vayas a Londres) Pero muy pronto cae en una historia cursi pretendidamente victoriana y con ínfulas de las novelas de Wilkie Collins, fantasmas incluidos. Y ni rastro de originalidad en el argumento, que fué lo que me cautivó de la anterior novela.

Ah, y contiene la peor y más manida frase en la literatura mundial: "era una noche fria y lluviosa..." Soy de la opinión de que los libros deberían de llevar una pegatina en la portada como los CDs que dijera "atención: frases cursis en el interior". Para controlar el nivel de azúcar, más que nada.

Si hay una tercera novela, que no cuenten conmigo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario