sábado, 8 de diciembre de 2012

LA MARCA DEL MERIDIANO, Lorenzo Silva.



 Estoy preocupado. Los tres últimos Premios Planeta ( Riña de gatos, El imperio eres tú y este La marca del Meridiano) me han gustado. Y mucho. Y estoy preocupado porque el Planeta suele ser un premio acomodaticio y mediático que se caracteriza por la poca o nula calidad literaria. Aunque también existe la posibilidad que los chicos de Lara se hayan dejado de tontunas y le estén dando el galardón a escritores como la copa de un pino. Y Lorenzo Silva, el ganador de 2012 es un grandísimo novelista.

La marca del meridiano es la sexta novela de la serie dedicada a los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, la primera que no publica en la editorial Destino después del fichaje de Silva por Planeta, que aparece dos años después de La estrategia del agua y que resulta ser una de las mejores de la serie. Para los que no conozcáis a estos personajes, explicar que se trata de una pareja de guardia civiles del departamento de homicidios enfrascados en resolver un asesinato en cada una de las novelas. Él, Rubén Beviacqua reflexivo, locuaz, heterodoxo y a veces sobrepasado por el paso del tiempo. Ella, Virginia Chamorro, resulta su antítesis: práctica, resolutiva y fiel seguidora de las normas.

En esta nueva entrega, Beviacqua que ya es Brigada y Chamorro tienen que desentrañar el brutal asesinato de un guardia retirado, amigo y antiguo compañero suyo, en lo que parece ser a simple vista un cruel y brutal ajuste de cuentas. Sus pesquisas les llevarán de Madrid a Logroño y finalmente a Catalunya, donde Bevilacqua se topará con antiguos colegas y con fantasmas del pasado.

La serie ha ido evolucionando poco a poco en estas seis novelas. La marca del meridiano se preocupa menos del caso policial en sí como Silva hacía principalmente en las primeras novelas (aunque también tiene su importancia, ojo) y se centra más en las relaciones entre los personajes, tanto entre los tres miembros del equipo como entre los diversos cuerpos que participan en la encuesta, así como en dotar de más solidez y protagonismo al brigada Bevilacqua. Aunque esta nueva orientación no hace perder ni pizca del dinamismo, el sentido del humor y los grandes diálogos que ya son marca de la casa.

Para los que no conozcáis la serie, puede ser una buena manera de iniciarse (no tiene una importancia capital no leerlas por orden) y para los que seáis seguidores, seguro que no os defrauda lo más mínimo. Bevilacqua y Chamorro nunca lo hacen.

6 comentarios:

  1. Vale. Tienes el número 1 en el Su Turno...

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  2. Li he passat la resenya a en Silva, que el tinc al facebook i sembla un tipus encantador :)

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  3. Muchas gracias, amigo, y a Mar por darme la noticia. Lo hago circular...

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  4. Caramba Lorenzo, qué honor! Gracias a tí por la circulación!

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  5. La marca del meridiano, pésimo, una novela policial que termina con un patético llamado telefónico, y el encuentro de Bavilacqua con la que había sido su gran amosr, después de tantísimos años es de una pobreza que da pena.

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