lunes, 27 de febrero de 2012

EL PRISIONERO DEL CIELO, Carlos Ruiz Zafón




Lo primero que te viene a la cabeza para calificar el nuevo libro del fenómeno editorial Carlos Ruiz Zafón, El prisionero del cielo, es que se deja leer bien. Que no está mal, vaya. Que bueno... Y eso es decir muchísimo después del desastre que supuso su anterior libro, El juego del ángel, una novela absurda, larguísima, mala, aburrida, caótica...

El prisionero del cielo representa la culminación de la trilogía que Zafón le ha dedicado a la Barcelona de la posguerra y por suerte retoma los personajes que ya fueron protagonistas en la primera entrega, La sombra del viento; Daniel Sempere, Beatriz, el señor Sempere, el propietario de la librería familiar, o Fermín Romero de Torres, que esta vez tiene mucho más protagonismo.

El argumento tiene una ligerísima pátina de intriga, tan tenue que casi pasa desapercibida, con lo de siempre: personajes misteriosos perseguidos por su pasado y que indefectiblemente se entrelazan con el pasado de los protagonistas. Lo mejor, la parte central a modo de "flashback" de uno de los personajes que resulta interesante y mucho mejor que la trama central. Y poco más. Los últimos capítulos van languideciendo sin nada mejor que explicar, pero se leen bien, no resultan para nada pesados. Lo único es que el Cementerio de Libros Olvidados, verdadero leitmotiv de la serie, parece en esta ocasión metido con calzador.

Que conste que no critico por criticar. Me declaro gran fan de La sombra del viento, que me parece un libro extraordinario que he recomendado numerosas veces. Pero parece que rompió el molde y ya nunca más ha vuelto a dar en el clavo. O quizás el que haya cambiado sea yo como lector... Por si acaso, me abstendré de releerlo.

1 comentario:

  1. Pues aún has sido generoso, yo hubiera sido mucho más dura, y eso que La Sombra del Viento me encantó...

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